
La densitometría ósea es una prueba de imagen de 10 a 15 minutos, indolora y sin contraste, que mide la densidad mineral de la columna lumbar y de la cadera para estimar el riesgo de fractura. El resultado se expresa con el T-score: por encima de -1 es normal, entre -1 y -2,5 hablamos de osteopenia y por debajo de -2,5, de osteoporosis.
El hueso es un tejido vivo que se renueva toda la vida. Hacia los 30 años alcanzamos el pico de masa ósea y, a partir de ahí, la balanza se inclina poco a poco hacia la pérdida. Ese proceso no duele ni da síntomas; por eso la osteoporosis se conoce como una enfermedad silenciosa y, muchas veces, la primera pista es una fractura.
¿Qué es exactamente una densitometría ósea?
Es una prueba que mide la densidad mineral ósea, es decir, la cantidad de mineral que hay por superficie de hueso. La técnica de referencia es la DXA (absorciometría de rayos X de doble energía) y habitualmente se miden dos zonas: la columna lumbar y el cuello del fémur, en la cadera. Son las dos localizaciones que mejor predicen el riesgo de fractura.
No hay que confundirla con una radiografía convencional: la radiografía ve la fractura cuando ya está; la densitometría estima la fragilidad del hueso antes de que pase nada.
¿Cómo se hace la prueba y cuánto dura?
Es una de las pruebas más sencillas que hacemos en el centro:
- Dura entre 10 y 15 minutos y es totalmente indolora.
- Te tumbas boca arriba en una camilla, vestido, con las piernas sobre un soporte acolchado para colocar bien la columna.
- Un brazo móvil pasa por encima del cuerpo sin tocarte. No hay ningún tubo cerrado: si tienes claustrofobia, no es un problema.
- No hay que inyectar contraste ni acudir en ayunas.
- La dosis de radiación es muy baja, muy inferior a la de una radiografía convencional de tórax.
Una vez realizada, un radiólogo elabora el informe y tu médico te lo comenta junto con el resto de tu historia clínica.
¿Quién debería hacerse una densitometría?
La prueba no está indicada para todo el mundo ni a cualquier edad: la solicita el médico cuando hay motivos para sospechar una pérdida de masa ósea. Las situaciones más habituales son:
- Mujeres después de la menopausia, sobre todo si fue precoz (antes de los 45 años) o quirúrgica. La caída de estrógenos acelera la pérdida de hueso; es uno de los temas que se tratan en la revisión ginecológica anual.
- Hombres y mujeres a partir de los 65-70 años, según criterio clínico y factores de riesgo.
- Haber sufrido una fractura por fragilidad: una fractura de muñeca, vértebra, cadera o húmero tras una caída desde la propia altura.
- Tratamientos prolongados con corticoides orales u otros fármacos que afectan al hueso.
- Antecedentes familiares directos de fractura de cadera o de osteoporosis.
- Índice de masa corporal bajo, pérdida de peso importante, tabaquismo o consumo elevado de alcohol.
- Enfermedades que influyen: artritis reumatoide, enfermedades inflamatorias intestinales o de malabsorción, hipertiroidismo o hiperparatiroidismo.
Si te reconoces en alguno de estos casos, coméntalo en la próxima visita: a menudo una sola prueba ordena mucho el panorama.
¿Cómo se interpreta el T-score?
El T-score compara tu densidad ósea con la de una población adulta joven sana. Los umbrales aceptados internacionalmente son:
- -1 o superior: densidad ósea normal.
- Entre -1 y -2,5: masa ósea baja, lo que suele llamarse osteopenia.
- -2,5 o inferior: osteoporosis.
Dos precisiones importantes. La primera: en mujeres antes de la menopausia, hombres jóvenes y niños no se usa el T-score, sino el Z-score, que compara con personas de la misma edad y sexo. La segunda, y más relevante: un número no es un diagnóstico ni una sentencia. Lo que decide la conducta es el riesgo global de fractura, que incluye la edad, las fracturas previas, los fármacos, el peso y el riesgo de caída.
Cómo cuidar los huesos antes y después de la prueba
- Calcio: entre 1.000 y 1.200 mg al día según la edad y el momento vital, preferiblemente de la alimentación —lácteos, sardinas con espina, legumbres, frutos secos, verduras de hoja verde, bebidas enriquecidas.
- Vitamina D: es la que permite absorber el calcio. La exposición solar moderada y el pescado azul ayudan; los suplementos, solo si te los indica el médico.
- Ejercicio de carga: caminar a buen ritmo, subir escaleras, bailar o correr suave, y dos días a la semana de trabajo de fuerza. Nadar es excelente para muchas cosas, pero no estimula el hueso.
- Equilibrio: buena parte de las fracturas vienen de una caída. Trabajar la estabilidad, revisar la vista y la medicación que da somnolencia, y quitar alfombras y mala iluminación de casa es tan importante como el calcio.
- Dejar el tabaco y moderar el alcohol.
Preguntas frecuentes
¿Duele la densitometría o hay que desvestirse?
No duele nada y te quedas vestido. Solo te pediremos que te quites los objetos metálicos de la zona explorada, como cinturones o cremalleras.
¿Cada cuánto hay que repetir la densitometría?
Lo decide el médico según el resultado y el riesgo de fractura: a menudo entre uno y dos años cuando hay tratamiento o pérdida de hueso, e intervalos más largos si la densidad es normal.
¿La densitometría está cubierta por la mutua?
Muchas aseguradoras la cubren con prescripción médica y autorización previa. Consulta el listado de mutuas y, si tienes dudas, pregúntalo en recepción al pedir cita.
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Hacemos densitometrías óseas en el centro, con informe radiológico y, si es necesario, valoración posterior de reumatología —donde también se distingue entre artrosis y artritis— o de dietética y nutrición. Llámanos al 972 30 65 65 o escríbenos desde el formulario de contacto: abrimos de lunes a viernes de 8 a 20 h y los sábados de 9 a 14 h.

