
La fisioterapia deportiva sirve para volver a moverte sin dolor y, sobre todo, para volver bien: valorar qué ha fallado, tratar el tejido lesionado y reentrenar el gesto hasta que aguante la carga de siempre. La inmensa mayoría de las lesiones por sobrecarga que vemos en el Centro de Fisioterapia de Palafrugell se resuelven si se abordan pronto y con un plan claro.
En el Baix Empordà se hace deporte todo el año: salidas en bicicleta por los caminos del interior, pádel al atardecer, natación en las calas de la Costa Brava y caminos de ronda que invitan a andar horas. Con tanta actividad, la consulta se llena de unas cuantas lesiones que se repiten temporada tras temporada.
¿Qué lesiones deportivas vemos más a menudo?
Correr
La tendinopatía de Aquiles, la fascitis plantar, el síndrome de la cintilla iliotibial (el clásico dolor en la cara externa de la rodilla) y el dolor femoropatelar. Suelen aparecer tras un cambio brusco: más kilómetros, zapatillas nuevas o demasiado desnivel de golpe.
Ciclismo
Aquí mandan las molestias cervicales y lumbares por la posición mantenida, el dolor anterior de rodilla y las molestias en la muñeca o la mano. A menudo el problema no es el cuerpo, sino la talla y el ajuste de la bicicleta.
Pádel
El deporte de los cambios de dirección: epicondilitis (codo de tenista), lesiones de hombro por gestos por encima de la cabeza, esguinces de tobillo y sobrecarga de gemelos. Ojo con la rotura del gastrocnemio, la mal llamada pedrada.
Natación
El hombro del nadador: dolor por repetición del gesto de brazada, a menudo con una musculatura escapular poco entrenada detrás.
Senderismo y caminos de ronda
Bajadas largas y terreno irregular: esguinces de tobillo, dolor de rodilla en descenso y sobrecarga de gemelos y sóleo. La excursión de diez kilómetros en vacaciones, sin costumbre, pasa factura.
¿Qué hace el fisioterapeuta en la primera visita?
La primera visita es, sobre todo, una valoración: historia de la lesión, cómo te mueves, cuál es tu carga de entrenamiento y qué hace que el dolor aumente o disminuya. A partir de ahí se diseña un plan que combina herramientas según el caso:
- Ejercicio terapéutico: es la base del tratamiento y lo que sostiene los resultados a largo plazo. Carga progresiva y pautada para que el tejido vuelva a tolerar el esfuerzo.
- Terapia manual: técnicas articulares y de tejidos blandos para mejorar la movilidad y modular el dolor, siempre como complemento del ejercicio.
- Punción seca: aguja fina sobre los puntos gatillo musculares para reducir la tensión y recuperar recorrido.
- EPTE (electrólisis percutánea terapéutica): corriente galvánica aplicada con aguja y control ecográfico sobre el tejido degenerado, útil en tendinopatías cronificadas.
- Neuromodulación: estimulación eléctrica del nervio para modular el dolor y mejorar la activación muscular en procesos persistentes.
- Readaptación deportiva: la última fase, a menudo la más olvidada. Volver a correr, saltar, frenar y cambiar de dirección de forma progresiva antes de competir de nuevo.
El uso de cada técnica lo decide el fisioterapeuta después de valorarte; no todas las lesiones necesitan todas las herramientas.
¿Cuándo hay que pedir cita con el fisioterapeuta?
Hazlo sin esperar si:
- El dolor dura más de diez o quince días aunque hayas bajado el ritmo.
- Te hace cojear o te cambia la forma de moverte.
- Aparece de noche o en reposo, o no te deja dormir.
- Ha habido hinchazón, hematoma o sensación de fallo tras un gesto brusco.
- Se trata de una molestia que vuelve cada temporada en el mismo sitio.
Ante un traumatismo importante, pérdida de fuerza marcada o imposibilidad de apoyar el pie, el primer paso es la valoración médica; en el centro puedes consultar traumatología y realizar las pruebas de imagen necesarias antes de empezar la rehabilitación. Si el dolor articular es matutino y persistente, vale la pena leer en qué se diferencian la artrosis y la artritis.
Cómo prevenir las lesiones por sobrecarga
- Progresa poco a poco: aumentos de un pequeño porcentaje de carga por semana, no saltos de fin de semana.
- Haz fuerza: dos sesiones semanales de trabajo de fuerza reducen mucho las lesiones por sobrecarga en cualquier deporte de resistencia.
- Calienta de verdad antes del pádel o de las series; cinco minutos mal hechos no cuentan.
- Revisa el material: zapatillas gastadas y una bici mal ajustada son dos causas silenciosas de lesión.
- Duerme y come bien: el tejido se repara cuando descansas, no cuando entrenas.
Si vuelves al deporte después de años de parón o pasas de los 40 con factores de riesgo cardiovascular, plantearte una prueba de esfuerzo y una revisión cardiológica es una forma sensata de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas sesiones de fisioterapia voy a necesitar?
Depende de la lesión, del tiempo que lleve y de tu carga de deporte. En la primera visita el fisioterapeuta te dará una previsión y la revisaréis según cómo respondas al tratamiento.
¿Hace falta derivación del médico para ir al fisioterapeuta?
Para venir de forma privada, no. Si quieres usar el seguro, la mayoría de mutuas piden prescripción y autorización previa: consulta el detalle en el listado de mutuas.
¿Puedo seguir entrenando mientras me trato?
Casi siempre sí, con adaptaciones. Pararlo todo rara vez es la mejor opción: lo que se hace es ajustar el volumen, la intensidad y el tipo de gesto mientras el tejido se recupera.
Dónde estamos y cómo pedir cita
El Centro de Fisioterapia está en la calle de Sant Sebastià, 87, de Palafrugell, teléfono 972 30 65 64. Puedes pedir cita por teléfono o desde la página de contacto, y consultar el detalle del servicio en la ficha de fisioterapia. Si tienes seguro, revisa antes el listado de mutuas: muchas cubren las sesiones con autorización previa.

