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Centre Mèdic Palafrugell

Podología infantil: pie plano, plantillas y cuándo consultar

5 min de lectura

Salud

Pie plano en niños, estudio de la pisada, plantillas a medida, uñas encarnadas y pie diabético: qué hace el podólogo. Podología en Palafrugell.

Exploración del pie de un niño en una consulta de podología

Los pies soportan todo el peso del cuerpo miles de veces al día y, aun así, son la parte que menos miramos. En los niños, la pregunta habitual es si ese pie que parece plano acabará dando problemas; en los adultos, si vale la pena llevar plantillas. Aquí resumimos qué hace un podólogo y cuándo tiene sentido pedirle hora.

El pie plano en los niños: qué es normal

Casi todos los bebés y los niños pequeños tienen el pie aparentemente plano, por la almohadilla de grasa de la planta y porque la bóveda plantar se forma con el tiempo. El arco se desarrolla hasta los 5 o 6 años, y a menudo hasta los 8 o 9. Por eso un pie plano a los 3 años, flexible e indoloro, no suele ser una enfermedad sino una etapa.

La clave está en si el pie plano es flexible o rígido. Si al ponerse de puntillas aparece el arco, el pie es flexible: es el caso mayoritario y el pronóstico es bueno. Si el arco no aparece nunca, si el pie es rígido o si duele, hay que estudiarlo.

Caminar con las puntas hacia dentro o hacia fuera y las rodillas en X también son frecuentes y suelen corregirse solos con el crecimiento.

Cuándo hay que preocuparse y consultar

Conviene una visita con el podólogo si el niño o la niña:

  • Se queja de dolor en los pies, tobillos, rodillas o piernas, o pide brazos demasiado pronto en paseos cortos.
  • Se cansa mucho más que otros niños de su edad al jugar o caminar.
  • Camina de puntillas de forma persistente más allá de los 2-3 años.
  • Tiene un pie claramente distinto del otro.
  • Tiene un pie plano rígido, que no forma arco al ponerse de puntillas.

El dolor nunca es normal en un pie infantil: si lo hay, hay que mirarlo. En cambio, un pie plano flexible, sin dolor y con una marcha normal a menudo solo necesita seguimiento y consejo sobre calzado y actividad. En el artículo de revisiones pediátricas por edades verás en qué controles se valora la marcha.

Qué es el estudio de la pisada

Es la exploración que permite entender cómo reparte el peso tu pie y cómo se comporta en movimiento. Incluye:

  • Exploración clínica: movilidad articular, alineación del talón, musculatura y valoración de toda la cadena (pie, rodilla, cadera, espalda).
  • Análisis de la marcha, a menudo con plataforma de presiones y vídeo, para ver la distribución de cargas y las fases del paso.
  • Revisión del calzado, que explica mucho: los puntos de desgaste son un mapa de cómo pisas.

No dura más de treinta o cuarenta minutos y es indoloro. Ven con ropa cómoda y trae los zapatos que usas habitualmente.

Plantillas a medida: para quién y durante cuánto tiempo

Las plantillas, o soportes plantares, no son para todo el mundo ni «corrigen» el pie por sí solas. Sirven para redistribuir las presiones, amortiguar y mejorar la alineación, y tienen sentido cuando hay dolor o una alteración que lo justifique: fascitis plantar, metatarsalgias, espolón calcáneo, pie cavo o plano sintomático, dismetrías o sobrecargas en corredores.

En niños solo se indican si hay dolor, fatiga importante o una alteración estructural, y siempre acompañadas de ejercicio: el pie se refuerza jugando y caminando descalzo sobre superficies seguras.

Se fabrican a partir de un molde o de un escaneado del pie, se revisan a los pocos meses para ajustarlas y, en niños, se rehacen a medida que crecen. Cuando el problema es una lesión deportiva, lo ideal es combinarlas con fisioterapia; lo explicamos en el artículo sobre lesiones deportivas.

Quiropodia: uñas encarnadas, durezas y callos

Buena parte de la consulta de adultos son problemas pequeños que hacen la vida incómoda:

  • Uña encarnada (onicocriptosis): la uña se clava en la piel y se inflama. Suele deberse a cortarla demasiado corta o redondeada, a un calzado estrecho o a un golpe. Se trata en el momento y, si vuelve a menudo, una pequeña cirugía ungueal con anestesia local evita que reaparezca.
  • Durezas y callos: son la respuesta de la piel a una presión repetida. Se retiran sin dolor, pero si no se corrige la causa —el calzado o la forma de pisar— vuelven.
  • Hongos en la uña y verrugas plantares: frecuentes en piscinas y vestuarios, requieren tratamiento específico y constancia.

Cortarse las uñas rectas, secarse bien entre los dedos y cambiar el calzado estrecho evita buena parte de estas visitas.

Pie diabético: la revisión que evita problemas

Si tienes diabetes, la revisión podológica periódica no es estética: es prevención de primer nivel. La diabetes puede reducir la sensibilidad del pie y la circulación, de modo que una herida pequeña puede pasar desapercibida y complicarse. El podólogo explora la sensibilidad con monofilamento, valora los pulsos, trata uñas y durezas con material estéril y te enseña el cuidado diario.

La pauta básica en casa: mirarse los pies cada día, también la planta y entre los dedos; no caminar nunca descalzo; y consultar enseguida ante cualquier herida, cambio de color o zona caliente.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad se hace la primera visita al podólogo?

Si no hay nada que llame la atención, hacia los 4 o 5 años, cuando la marcha ya está madura. Antes, si hay dolor, caminar de puntillas persistente, un pie distinto del otro o preocupación de los padres.

¿Las plantillas curan el pie plano?

No lo «curan»: mejoran el reparto de presiones y el confort cuando hay síntomas. En un pie plano flexible e indoloro, la evidencia no recomienda ponerlas de forma rutinaria; el ejercicio y un buen calzado suelen bastar.

¿La podología entra por la mutua?

Depende mucho de la póliza: algunas compañías cubren la consulta y otras solo parte de los tratamientos. Consulta el listado en la página de mutuas y te informamos de tu caso concreto al pedir hora.

Realizamos podología infantil y de adultos en el Centre Mèdic Palafrugell, en la Plaça de Catalunya, 5. Llámanos al 972 30 65 65 o escríbenos desde el formulario de contacto; abrimos de lunes a viernes de 8 a 20 h y sábados de 9 a 14 h.

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